Hace poco hice la prueba de acceso a grado superior. Un 6,1 de nota media sin añadir la nota del grado medio (que superará el 8 seguro). ¿Por qué hablo sobre esto?
Gracias a ella, fui capaz de consolidar mi hábito de lectura. Es ridículo: cuando trataba de estudiar, en lugar de ello cogía un libro y me ponía a leer. Así cayeron "La Isla del Tesoro", "Los Viajes de Gulliver", "Edad Prohibida", "Los Archivos de Salem", "Ready Player One" (mi, hasta ahora, libro favorito) y dentro de poco "La Celestina".
Pude haber sacado mejor nota en el examen si en lugar de leer hubiera estudiado, pero no me arrepiento: no existe libro alguno cuya lectura signifique una pérdida de tiempo.
Debido a esto, estoy volviendo a escribir. Mi creatividad ha hallado al fin una forma de ser desarrollada a gusto. Me gusta el rumbo que esto está tomando, y me esfuerzo por mejorar mi habilidad a la hora de escribir.
¿Alguna vez he dicho que me gusta lo antiguo? Asaz veces dicho me lo he a mí mismo. Si tengo la oportunidad de leer un libro antiguo tal y como fue concebido, no voy a tomar una adaptación entre mis dedos.
Supongo que esto es algo similar a una confesión. Escribir empieza a ser una necesidad para mí de nuevo, aunque no tenga ni idea de lo que estoy escribiendo. No, realmente siempre sé qué es lo que escribo, pero me engaño a mí mismo, me haciendo creer que no es así, tomándolo a veces como verdad por "escoger el mal menor". Supongo que da igual.
No hay comentarios:
Publicar un comentario