Había una vez un pajarito.
Lindo como ninguno,
todos recelaban de él,
hasta sus congéneres
femeninos lo rehuían.
Se sentía encarcelado,
su vuelo era triste
pues así se sentía.
Decidió un día
alzar el vuelo y
migrar a algún
lejano lugar,
en pos de quizá encontrar
una linda ave
a la cual amar.
Atravesó los cielos,
descansando de vez en cuando.
Se hizo amigo de una multitud
de seres que se cautivaban
por la belleza del pajarito.
Encontró a un pajarito,
no tan bello pero
fue el primero a quien
pudo llamar amigo.
Juntos viajaron desde entonces,
a través de mares y bosques,
y grandes ciudades esplendorosas
con sus luces cegadoramente llamativas.
El momento llegó para el pajarito,
pero no para el lindo:
su buen amigo encontró un lugar
donde quedarse.
Volvió a volar solo,
con el viento como guía.
A la luz de las estrellas encontró
algo que cambiaría su vida.
Era grande y tenía alas pero
no poseía pluma alguna.
Su piel era azulada,
su presencia intimidaba.
-¿Por qué no tienes plumas pero
sí alas?- preguntó el lindo pajarito.
-Porque no soy un pájaro
pero tengo la capacidad de volar-
respondió el ser.
-Lo que para ti son plumas
para mí son escamas
y por ello soy más resistente
que tú.
También soy más longevo- añadió.
-¿Por qué has llegado hasta aquí?
-Sólo me dejé llevar por el viento.
-Pues has llegado al final del camino.
-¿Y ahora qué he de hacer?
-Muchos vienen a preguntarme eso,
qué han de hacer o dónde deberían ir,
y yo nunca les respondo.
-¿Por qué estás aquí?
Porque alguien debe esperar
a los que terminan su camino
para otorgarles uno nuevo.
-¿Vas a darme un nuevo camino que seguir?
-¿Has terminado de recorrer tu camino?
-¿Llegar aquí no lo demuestra?
-Quizá esta sólo fuera una parada más
en tu viaje.
-¿Cómo puedo saberlo?
-¿Cómo puedes saber qué?
-Cuándo llegue al final de mi camino,
¿lo reconoceré? ¿Cómo sé
que el final no habrá llegado
hasta que llegue?
-¿Por qué te preocupas por saber
cuándo llegará el final?
El lindo pájaro no respondió.
-Vosotros los que vivís una corta vida
no dejáis de preguntaros cuándo llegará
vuestro final. Os preocupáis de que
el momento que estáis viviendo no vaya
a ser continuado por otro, y eso os
impide ver lo que realmente importa.
Pero, te mostraré algo. ¿Ves esa cueva?
Debes ir hasta ella, adentrarte hasta sus profundidades
y entonces sabrás todo lo que necesitas saber.
El pájaro miró a su alrededor, pero no había nada.
De hecho, estaban en un islote en medio del mar.
Sólo agua se veía.
-Bajo el agua, pequeño. Bajo el agua.
Entonces se dio cuenta, podía ver
una cueva submarina a través de la cristalina agua.
Pero yo no sé nadar. Soy un pájaro, no un pez.
¿Estás preocupado por si tu final llegará cuando
te zambullas?
El pajarito pensó y decidió adentrarse en el mar.
Después de todo, no tenía un lugar al que regresar
ni nadie que le echara de menos.
23 jul 2014
16 jul 2014
Busco
Todo lo dicho está dicho,
lo hecho está hecho
y no queda trecho
por recorrer.
Está parado, aunque se mueva.
Sopla viento pero no hay brisa,
fluye el agua sin prisa.
Qué decir cuando no queda nada;
pensamientos vacíos.
Busco palabras no pronunciadas,
pensamientos no pensados,
sueños no soñados
y deseos aún por desear.
Se mueve, sin moverse;
Es visible, pero no puede verse.
Está donde estaba, no donde está
ni donde estará.
Está, sin embargo,
perdido entre lamentos
y sollozos aún no llorados.
Verde es la hierba,
ahora roja, ahora negra.
El color no le importa
a la primavera.
Busco frases no formadas,
letras no escritas,
verdades no encontradas
y mentiras por contar.
Observa, él está observando.
No lo sabe, pero está esperando.
Una flor marchita es acariciada
por la lluvia y el roce
de la brisa.
Pero no hay brisa,
ni viento, ni nubes,
ni agua que fluya.
No hay verde,
ni rojo, ni negro,
ni ha llegado la primavera.
No hay palabras,
ni pensamientos, ni sueños,
ni deseos quedan.
Los lamentos han desaparecido
entre sollozos;
la flor se ha mecido demasiado
y ha caído.
El que observa ha dejado de mirar,
cerrando sus ojos.
Busco palabras, busco temores.
Busco pensamientos, busco tus roces.
Busco deseos, busco sensaciones.
Busco un abismo,
te busco a ti.
4 jul 2014
Brillas
Mis pensamientos se dividen entre "tú" y "no tú". No comprendo la razón; no encuentro el por qué, pero no puedo evitar pensarte, recordarte y echarte de menos. Me cuesta aceptarlo, teniendo en cuenta que tan pocas veces nos hemos visto, las cuales han acabado siempre contigo huyendo de un modo u otro. Cuando voy a dar un paso ya te has alejado lo suficiente como para hacerme pensar que correr no servirá de nada. El por qué lo desconozco, pero mis piernas recelan de todo lo que mi corazón quiere alcanzar, evitando que lo haga.
Me gustaría poder verte de nuevo y, al hacerlo, correr hacia ti mientras me miras con los brazos abiertos, abrazarte y no soltarte. Quisiera ser capaz de alzarte, llevarte a conocer la estrellas. Volar. Volar juntos. No temer al borde del abismo porque podemos aguantar, juntos.
¿Dónde estás, oh, suave brisa, que no estás conmigo? ¿Qué he de hacer para alcanzarte, para sentirte, para entrelazar nuestros cuerpos y fundirnos con el aire?
Te veo a lo lejos. Brillas, brillas incesantemente con un fulgor cegador. Brillas, pero nadie te mira.
1 jul 2014
Reflexiones
Me esfuerzo por tratar de comprenderme, pero es como si intentara explicar por qué existen las nubes. Hay una explicación, sí, pero la desconozco.
Me pregunto si ella pensará alguna vez en mí, del mismo modo en que ronda de vez en cuando por mi cabeza. Siempre quise que mi primer beso fuera suyo.
Déjame ser tu caballero de brillante armadura, tu guardián, y no habrá dragón lo suficientemente osado como para secuestrarte.
Allí donde vayas sólo dime que te acompañe y nunca estarás sola.
Quiero volar; sentir el viento bajo mis alas.
Ayúdame a descubrir hasta dónde alcanza mi amor y será tuyo desde el primer paso que demos, juntos.
Hablan de libertad, encadenándose a ellos mismos.
"Those three words are said too much, but not enough".
Me pregunto si ella pensará alguna vez en mí, del mismo modo en que ronda de vez en cuando por mi cabeza. Siempre quise que mi primer beso fuera suyo.
Déjame ser tu caballero de brillante armadura, tu guardián, y no habrá dragón lo suficientemente osado como para secuestrarte.
Allí donde vayas sólo dime que te acompañe y nunca estarás sola.
Quiero volar; sentir el viento bajo mis alas.
Ayúdame a descubrir hasta dónde alcanza mi amor y será tuyo desde el primer paso que demos, juntos.
Hablan de libertad, encadenándose a ellos mismos.
"Those three words are said too much, but not enough".
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