27 ene 2014

¿Alguna vez has visto el aire?

Un joven se haya hablando con un anciano sentados en cómodos sillones rojos junto la chimenea en una sala amplia habitada por estanterías, libros y las palabras que en ellos reposan.
   -¿Alguna vez has visto el aire, chico? -el anciano deslizaba sus palabras, en un tono suave que se fundía con las llamas.
   -¿El aire? El aire no puede verse, no es visible, ¿no? -respondió el joven, extrañado por la pregunta.
   -Invisible, ¿eh? Eso es lo que te enseñan, ¿verdad? Un montón de moléculas de diversos tipos que se hayan flotando por aquí y por allá -el anciano aclaró su garganta y respiró profundamente, relajado-. Tienen razón; a medias.
   -¿A medias? -el joven interrumpió al anciano. Éste se echó hacia adelante en su sillón, cruzando los brazos y apoyándose sobre sus piernas.
   -Sí, sí... A medias. ¿Alguna vez te has dejado empujar por el viento? -el joven asintió- Bien, bien... ¿y alguna vez te has parado a observar como éste mece a los árboles? -el joven bajó su mirada, pensativo. El anciano lo observó, recostándose en el sillón- Todo lo que te enseñen te servirá para diversas cosas, pero a veces hay que olvidarlo todo para aprender algo nuevo; o para poder ver algo que antes no eras capaz de ver.
El anciano respiro profundamente de nuevo; el joven esperaba, esperando escuchar más, pero el anciano dirigió su mirada al fuego de la chimenea y no dijo nada más.
   -¿Qué tiene de interesante el fuego? -preguntó el joven, tras unos minutos de espera.
   -¿Tiene que tener algo interesante? Obsérvalo. Deja que la imagen de las llamas entre en tu mente; siente su calor. Observa cómo su color varía; crece y muere una y otra vez. ¿Qué ves?
   -Yo... pensando en eso, veo un Fénix -respondió el joven, tras pensarlo unos segundos.
   -¿Un Fénix? Tienes una vivaz imaginación ¡y eso está bien! -asintió el anciano-, pero a veces para ver algo invisible tienes que tratar de ver lo que es visible. Yo veo fuego, y también veo cómo el calor que desprende distorsiona la visión. ¿Te has fijado en eso? -el joven negó- El aire es algo similar, pero más complicado de ver; tienes que fijarte muy bien sin pensar, sólo viviendo el momento en el cual trates de verlo. ¿Recuerdas el mecer de los árboles? Si eres capaz de despojarte de lo que no necesitas y observar cómo el viento los hace bailar a su ritmo, quizá puedas ver el aire en cada movimiento -el joven observaba el fuego; se dio cuenta del efecto de distorsión que producía el calor de las llamas-. Si lo intentas, no podrás lograrlo la primera vez. Seguramente tampoco la segunda, pero eventualmente, cuando por la práctica aprendas a ver y dejes de sólo mirar, podrás ver el aire. Podrás ver lo invisible.

El anciano respiró profundamente y cerró sus ojos. El joven entendió entonces que ese era el final de la conversación. Se acercó a la chimenea; el fuego comenzada a atenuarse y quería notar ese efecto del calor desde más cerca. Salió entonces de la sala para tras unos minutos después volver a ella con una manta verde oscuro con motas de diferentes tamaños de color verde claro con la que cubrió al anciano, ahora dormido. Cuando salió por última vez de la sala, la llama era tenue; ella también tenía sueño, así que se dejó llevar por la tranquilidad de la noche y cerró sus ojos.

25 ene 2014

Aguanta

"Aguanta". Eso es lo que típicamente decimos a quien nos cuenta lo mal que le van las cosas. "Aguanta y pronto todo será distinto". Pero, ¿y si no? ¿Y si todo sigue igual de mal para esa persona por más tiempo que pase?

Todos lo pasamos mal, de un modo u otro, con mayor o menor intensidad. La diferencia es que unos tienen más momentos felices que otros. ¿Por qué? ¿Por qué esa diferencia?

¿Qué entendemos por "felicidad"?

Una persona podría querer suicidarse por lo que le está pasando, y otra podría sentirse como en el paraíso (ambas pasando por lo mismo). ¿Qué le dices a la primera? ¿Que aguante? ¿Por cuanto tiempo más tendrá que soportarlo?

No hay vida sin dolor, pero tampoco vives si sólo sufres. ¿Qué decirle a alguien que sólo sufre?

No lo sé... pero aguanta.