28 ago 2014

Jugando con la probabilidad

Malinterpreté tus palabras, ¿creíste comprender las mías?
Malinterpreté tus pensamientos, ¿pensaste conocer los míos?
Te malinterpreté, ¿me entendías?
Allí donde voy no soy capaz de pedir compañía pero la anhelo (¿dónde estás?).
Sentir nunca pasa de moda, y yo lo siento (lo siento).

Mas seguro que comprendes mi ignorancia
y el error sobre la importancia de los hechos (me importas),
que nunca quise fueran dispares 
sino que tuvieran una concordancia
que perdieron por el camino.

¿Cuánto más he de imaginar un mundo contigo?
¿Cuánto tiempo tardaré en explorarlo sin ti?
Mi promesa fue quererte, pero nunca la pronuncié.

Y así comienza o termina una historia,
no deja de ser para ti una opción
pues yo ya estoy perdido
buscándote, mi amor.

17 ago 2014

Una vez pude verte volar

-He visto una estrella fugaz.
-¿Sí? ¿Y qué has deseado? ¡No, espera! Si...
-A ti.
-... lo dices no se cumplirá, ¿no? ¿Qué has dicho?
-Te he deseado a ti.
-Pero...
-Lo sé.

Cuán sencillo es a veces darte cuenta de que le importas o no a alguien. Es frustrante.

Vives en mi recuerdo. Ahí eres mil veces mejor de lo que has alcanzado a ser fuera de él.

En parte me alegro de ser el único que abraza esos recuerdos con nostalgia. Puedo decir que son míos y de nadie más. Puedo decir que eres mía, aunque ni lo fuiste ni lo serás.

Tu recuerdo me pertenece.

Me alegro de que me hayas olvidado. Después de todo, el único que sentía era yo.

Pero te echo de menos. Echo de menos abrazarte, chincharte y tus maneras de picarme. Echo de menos cuando quedábamos y tú venías corriendo y al primero que saludabas era a mí. Te dije que algún día sería capaz de llevarte en brazos a cualquier parte sin cansarme, pero ese día nunca llegará. Tu risa, tu alegría, el olor de tu perfume.

Eres la más bella exhibición dentro del museo de mis recuerdos y una de las más tristes moradoras en el bar de mis penas.

15 ago 2014

Desde la improvisación (I)

Curioso, la lluvia nunca me ha gustado pero ahora mismo me gustaría que lloviese. Una tormenta, con una no muy lenta pero constante caída de lluvia, que me hiciera imaginar que me hallo en un escenario y el público me aplaude, junto a los truenos que formarían parte de la orquesta.

Si cada historia tiene un comienzo y un final, ¿qué es ser libre? El personaje principal avanza palabra a palabra hacia su destrucción, sea cual sea su fin. ¿"Y fueron felices y comieron perdices"? Venga ya, su historia se ha acabado, no habrán más perdices ni más banquetes, no les quedarán enemigos ni batallas que combatir porque no habrá más historia.

Pero para qué me voy a engañar. Soy el protagonista de mi propia historia y en algún momento llegará mi fin. ¿Soy libre? Depende del punto de vista desde el que lo veamos, aunque de todos modos es irrelevante. La libertad es irrelevante, pues todos estamos encadenados por las consecuencias y nadie puede evadir esa carga. 

Me gustaría saber qué demonios está pasando por mi cabeza. Aunque parezca extraño, no estoy pensando en qué escribiré después sino en esta palabra que ahora mismo tecleo. No soy capaz de pensar en lo que escribiré después, así que no tengo ni idea de qué va esto. Improviso, pero eso tampoco es importante. ¿Qué lo es?

Felicidad. La felicidad es importante, ¿no? Todos la buscamos incesantemente. Unos piensan que casi la han alcanzado, otros que nunca la alcanzarán y otros directamente que no existe, ¿pero hay personas felices? Claro que las hay, creo que conozco a unas cuantas personas que lo son, o al menos lo intentan, ¿pero es que se puede ser feliz sin intentarlo? ¿Acaso puede pasar algo bueno para ti sin que tú hagas nada? Necio.

Una cosa es cierta: todos aquellos que veo felices lo son porque están junto a alguien. Junto a "ese" alguien. Esa persona que anhelamos esté junto a nosotros, como en las historias de amor, con la diferencia de que en esas historias los personajes están destinados a estar juntos y en la suya propia podrían no volverse a ver. ¿Esa incertidumbre por el futuro es lo que hace que valga la pena? 

No lo sé. Después de todo, mis historias de amor las he vivido en soledad. Dormir siempre ha sido para mí complicado pues al acostarme sólo por mi cabeza pasan escenas fantásticas sobre cómo hago esto o lo otro por o con esa persona. 

¿Quién podría querer a alguien como yo?