8 sept 2017

Camino (II)

Se hace camino al andar, proclamó Machado. No voy a detenerme. Controlar los sentimientos intensos es algo que sé que nunca voy a lograr; pero siempre he sido especialmente bueno en ocultarlos y tragarlos. Ocurra con el mundo lo que ocurra -demasiada carga-, pienso seguir adelante -demasiado peso- y lograr el fin último de la Buena Lucha -demasiado dolor-.

Demasiada mentiras, verdades a medias, palabras pronunciadas que nunca debieron ser y pensamientos ocultos que nunca debieron quedarse en la oscuridad.

De todo se aprende. El rencor no demuestra más que odio hacia sí mismo.

Tengo miedo. Estoy temblando. Seguir andando me da pavor pero no puedo detenerme. Por mí, por ti, por todos.

Te pido, destino, que me brindes buenas cartas. Demasiado mala ha sido la partida anterior y me niego a permitir que los dados decidan el destino de la próxima.

Te quiero. Me quiero. Nos odio. Nos temo. Nos amo.

No somos más que estrellas alejadas con brillos de colores diferentes, pero juntos podemos desatar un nuevo Big Bang y crear un nuevo universo... o tornarnos supernovas y destruirlo todo, incluidos a nosotros mismos.

Sigo luchando por ti, nunca he dejado de hacerlo pese a todo. Espero que seas capaz de hacer lo mismo por mí. Y que ambos seamos capaces de luchar por nosotros mismos.

Porque no quiero que esta historia termine, este no es el final que ninguno de los dos queremos. ¿Verdad?

Los sueños, sueños son. Y tú eres uno de los míos. He perdido tantos... no quiero perder este.

Y no sé si piensas lo mismo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario