Me gustaría poder verte de nuevo y, al hacerlo, correr hacia ti mientras me miras con los brazos abiertos, abrazarte y no soltarte. Quisiera ser capaz de alzarte, llevarte a conocer la estrellas. Volar. Volar juntos. No temer al borde del abismo porque podemos aguantar, juntos.
¿Dónde estás, oh, suave brisa, que no estás conmigo? ¿Qué he de hacer para alcanzarte, para sentirte, para entrelazar nuestros cuerpos y fundirnos con el aire?
Te veo a lo lejos. Brillas, brillas incesantemente con un fulgor cegador. Brillas, pero nadie te mira.
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