Prisioneros de un navío a la deriva en un océano de incertidumbre; reos de una pasión desenfrenada congelada prematuramente. Una nube en el cielo, una única nube que cubre la Luna. El Sol no quiere salir.
Pero seguid remando, mis compañeros. Remad, hasta que vuestros brazos cedan. Dadle a este, nuestro barco, la oportunidad de alcanzar un puerto, en lugar de dejar que se hunda en mar abierto. El viento no sopla ahora, pero cuando lo haga nos empujará hacia nuestro destino.
Oh, amigos míos, cuánto hemos pasado juntos y cuánto nos queda por superar. Si el viento no sopla nuestra fuerza nos moverá; si el mar está dormido nosotros lo haremos despertar, pero para eso debéis despertaros vosotros y remar.
No os preocupéis por cuánto falta, pero anhelad vuestro final. Que vuestros sueños os den la fuerza para seguir remando.
¡Oh, navegantes sombríos, mitad hombre, mitad niebla! ¡Oh, marinos míos! ¡Alcancemos juntos la gloria, dejemos atrás al olvido!
No hay comentarios:
Publicar un comentario