8 ago 2013

¿Qué más da?

No haces más que resignarte y encogerte ante cualquier dificultad que se te pone por delante, ¿y tú te llamas luchador? Venga ya. Cuando tratas de levantarte, tu propio peso es el que te empuja a caer de nuevo, ni siquiera te esfuerzas. ¿Dónde están todos esos sueños y todas las promesas que te hiciste a ti mismo ahora? Desparramadas a tu alrededor, destrozadas. Ya han perdido la esperanza y se han resignado, como tú.

Y después de todo, no haces más que quejarte, lloras porque estás como estás, cuando ni siquiera tratas de levantarte. ¡Déjalo ya! No nos importas, y nos obligas a aguantar tus pesares.

Y aunque lo niegues, no harás más que llorar, encerrarte en ti mismo y dejar que el tiempo pase hasta que todo acabe para ti. Acabarás sólo, sin nadie que piense en ti ni vaya a recordarte, como si no hubieras existido nunca.

¿Y qué más da lo que hagas ya?...
...¿y qué más da que todavía tengas alguna posibilidad?

Te niegas a ti mismo esa posibilidad, pero sabes que está ahí. ¿Por qué no te esfuerzas y luchas por ella? ¿Por qué sigues acurrucado en el suelo llorando? Así seguro que no vas a conseguir nada.

Los pedazos de tus sueños están a tu alrededor todavía, si las lágrimas dejaran de cegarte, quizá pudieras encontrar la forma de repararlos. Es posible que no sean iguales que antes, pero también es posible que gracias a todo ello se hayan refinado, eliminando cosas innecesarias que podrían haberte obstaculizado, mejorando en el proceso.

Si piensas que todo está perdido, que todo está acabado, todo acabará. En cambio, si te vuelves a levantar y sigues luchando~ no te voy a negar que volverás a caer. Eso es más que probable. Pero a base de caídas y más caídas acabarás alcanzando tus metas.

¿Vas a quedarte ahí quietecito a ver el tiempo pasar, o vas a levantarte a convertirte en su amigo?

No hay comentarios:

Publicar un comentario